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7 sep. En La Habana, trabajadores del Hotel Nacional de Cuba avanzan en la remodelación de varios espacios, que incluyen la fachada de esta edificación patrimonial, sus restaurantes, jardines y el bloque habitacional.
Inaugurada en 1930, la emblemática instalación de la hotelería cubana arribará a sus 90 años el próximo 30 de diciembre. Sus directivos y empleados esperan recibir esta fecha con mayor confort, belleza, funcionalidad y bioseguridad, pues muchos de los cambios estructurales responden a los protocolos que permitirán al turista sentirse seguro y protegido ante la pandemia de COVID-19.
Según expresó Raúl Rodríguez Serrano, director asistente del Hotel Nacional, se trabaja en el cambio de ventanas de la fachada -lo cual impedirá que penetren los rayos del sol y el ruido ambiental-; en la remodelación y pintura de las habitaciones, desde el mobiliario hasta puertas y ventanas; y en la sustitución del piso para rescatar el original de los años 30.
Subrayó que las labores también incluyen el mantenimiento de los sistemas o equipos de climatización y de enfriamiento como las neveras, en busca a su vez del ahorro energético. Mencionó también la renovación y adaptación a la nueva normalidad de los restaurantes y salones de eventos.
Tanto Rodríguez como Yamila Fuster Évora, jefa de Hospitalidad del Hotel Nacional, aclaran que por estos días sólo asisten al lugar los trabajadores imprescindibles para la remodelación y custodia de las instalaciones. Junto a ellos brindan su apoyo fuerzas constructoras de Emprestur y personal del Fondo Cubano de Bienes Culturales, responsabilizados con el rescate del piso original, de su pulido y conservación.
Mientras transcurren las labores constructivas, según Yamila Fuster, no cesan las llamadas y mensajes de viajeros enamorados del icónico alojamiento y que esperan con ansia el momento de la reapertura. Una prueba, sin dudas, de la magia que emana este hotel Monumento Nacional, Memoria del Mundo y Patrimonio de La Humanidad.