Marinas Marlin: la puerta de entrada a cinco aventuras náuticas en Varadero
Cuba se alista para una nueva temporada turística
Foro de negocios se propone dinamizar el turismo en Trinidad y Sancti Spíritus
El Nicho: un paraíso de cascadas y bosques en la Sierra del Escambray
Aniversario 333 de Matanzas: cuatro sitios imperdibles en la Atenas de Cuba
4 ene. Con una situación privilegiada a las puertas del Centro Histórico habanero, celebró ayer sus 109 años el hotel Plaza, sumando atractivos que atraen a viajeros de todo el mundo.
Efectivamente, el 3 de enero de 1909 abría sus puertas la flamante instalación, en la calle Zulueta entre Virtudes y Neptuno -parcela donde originalmente se alzaba una mansión señorial de la aristocracia citadina-. Desde entonces, sufrió varias modificaciones y restauraciones, que hoy lo han convertido en un funcional alojamiento recomendado para turismo de ciudad, hombres de negocios y circuitos.
El hotel Plaza ofrece 188 habitaciones (incluyen 15 suites, 3 para huéspedes con necesidades especiales, 8 matrimoniales y 162 dobles). Su mobiliario conserva en perfecto estado piezas originales, además de obras de los pintores Esteban Valderrama de la Peña, Esteban Domenech, Federico Siroca y Juan Gil García, entre otros artistas españoles y cubanos.
Su vestíbulo y el bar con una fuente central crean una atmósfera muy agradable, y desde la terraza en su azotea se disfruta una excelente vista de toda la zona, particularmente de edificios como el Bacardí, el Capitolio, el Museo de Bellas Artes, el Gran Teatro de La Habana y el Museo de la Revolución. El Roof Garden –ubicado en el quinto piso-, un restaurante-buffet y el bar Fausto, entre otras propuestas culinarias, ofrecen sabores de la cocina criolla e internacional.
Numerosos visitantes ilustres prestigian la historia del hotel: la bailarina rusa Ana Pavlova, el genio cubano del ajedrez José Raúl Capablanca, el físico alemán Albert Einstein y el astro del béisbol estadounidense Babe Ruth.
El Plaza, un hotel clásico en el corazón de La Habana, es considerado una joya de la industria hotelera de Cuba, condición ratificada por las positivas opiniones de quienes lo escogen para su estancia en esta ciudad cosmopolita y única.